Transportín

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¿Por qué usarlo?

El uso del transportín es una herramienta necesaria para trasladar a nuestras mascotas, sean perros o gatos y es necesario que el uso de este esté asociado a algo positivo.

Queda totalmente prohibido usarlo como forma de castigo, o cuando nos vamos de casa obligándole a estar ahí un número de horas, o simplemente cuando viene una visita y no queremos que nos moleste.

Tampoco está aconsejado tenerlo escondido en un armario y sólo sacarlo cuando tenemos que ir al veterinario, ya que entonces nuestro amigo también hará la asociación negativa y no querrá entrar por voluntad propia.

El transportín debe estar en una zona visible

El transportín debe estar en una zona visible para el perro o gato, para que pueda usarlo tanto para juego, como zona de descanso, o zona en donde esconderse si lo necesita, en otro artículo explicaré como usarlo cuando el gato o perro tiene miedo por ejemplo a los petardos.

¿Y si ya ha tenido una mala experiencia con el transportín?

En el caso de que nuestro peludo ya haya negativizado su uso es recomendable comenzar poco a poco. Primero dejarlo a la vista, para que lo vaya observando como algo normal en casa. Si es un transportín rígido se le puede desmontar la parte de arriba de momento y dejarlo con su mantita preferida, así le hacemos una invitación a que se puede subir en él sin que pase nada. Todo esto sin obligarlo, claro..!, porque si no, lo que hayamos adelantado lo perderemos en segundos. Una vez se vaya acercándo a él, podemos dejar alguna chuche o juguete. Conseguido esto podemos ya montar la parte superior, siguiendo la misma pauta que antes, yo al mío le tiro chuches y tiene que entrar a buscarlas

Una vez tenemos acostumbrado a nuestro compañero a esto, tendremos que montarle la puerta, y una vez dentro darle algún premio para que continúe asociando el transportín con la puerta cerrada a algo positivo. Aquí ya dependerá del animal la asociación que pueda tener y que le pueda costar mas o menos. Ya con el transportín cerrado se le irá habituando a movimientos en casa, e incluso sacarlo del domicilio, subirlo al coche, etc. De esta forma iremos imitando lo que tendremos que hacer cuando por necesidad o revisión rutinaria tengamos que llevarlo al veterinario.

Mucha paciencia y apoyo administrando flores de Bach

Por último mencionar que en casos ya extremos de malas experiencias con el uso del transportín y que con estas pautas cueste mucho habituar a nuestro peludo a su uso, siempre podemos acortar el proceso con la ayuda de algunas esencias florales específicas para miedos y fobias.