Mi gato muerde

¿Qué problema hay?

La mordedura de un gato puede llegar a ser desde algo leve, a una mordedura peligrosa si no se toma en serio y no se toman las medidas adecuadas.

Motivos por los que un gato puede morder

Se le está molestando

Un gato puede morder por distintos motivos. Puede que se le esté molestando. Esto es muy común. Tenemos a nuestro gato tranquilo realizando su rutina diaria de limpieza sobre nuestro sofá favorito, e intentamos justo en ese momento sacarlo de allí, lo más seguro es que no le venga muy bien que lo movamos y nos llevemos algún zarpazo o mordisco. Una alternativa a sacarlo nosotros a las bravas, si observamos que el gato nos va a morder es ofrecerle una chuche e invitarlo a bajar.

Se defiende de un ataque

Puede morder porque se esté defendiendo de un ataque, o de una conducta agresiva por nuestra parte. En caso de que se le pegue al gato como castigo, este puede defenderse y morder aunque no lo estemos provocando en ese momento, simplemente por el miedo que ha adquirido hacia nosotros.

Está jugando

Otro mordisco muy común es el que da jugando. Si un gato no ha sido correctamente socializado, siendo separado de la madre antes de tiempo, este no habrá adquirido las conductas correctas marcadas por la madre y hermanos, no habrá aprendido hasta donde puede morder. En ese caso nos toca enseñarlo nosotros, dándole a entender a través de un pequeño quejido por ejemplo por nuestra parte y dejando de jugar con él en ese momento, para enseñarle que así no se juega.

Agresividad redirigida

También nos podemos encontrar ante una agresividad dirigida hacia una persona, animal u objeto que no es el causante de la agresividad. Esta quizás es la más peligrosa porque puede presentarse sin previo aviso. Por ejemplo, tras un ruido fuerte, personas o animales extraños, el gato se asusta y termina atacando a quien tiene delante. En este caso en concreto si se conoce cual ha sido el estímulo que ha desencadenado la reacción y por el lenguaje corporal del gato observamos que va a atacar, se le va a intentar distraer con comida o algo que le llame la atención positivamente para sacarlo de esa zona y llevarlo a un sitio más tranquilo de la casa.

Soluciones

Estos no son los únicos casos por los que el gato puede atacar, pero si son bastante comunes. Estas pautas son solo generales, luego se tendría que ver cada caso. Son muy útiles las feromonas de apaciguamiento y tratamientos florales para rebajar los índices de agresividad de intolerancia de muchos gatos.

Ante cualquier conducta extraña del gato presentada sin motivo aparente, es recomendable la visita de un veterinario para descartar algún problema físico que esté agravando la conducta, ya que un dolor puede provocar agresividad.